El café es una bebida compleja, a cuyo aroma contribuyen más de 800 moléculas volátiles diferentes. La extracción de las que contribuyen a los sabores agradables evitando el exceso de sabores amargos es la misión de las cafeteras. Las condiciones en las que se produce la infusión son las variables disponibles para conseguir que el resultado sea un café perfecto.

Para prepararlo es necesario hacer una infusión, hay que poner en contacto agua caliente con polvo de granos de café previamente tostados. Durante la mayor parte de esta milenaria historia la forma de hacer el café era sencilla, se mezclaba el café molido con agua caliente en algún recipiente como una jarra o algo similar y, pasado un tiempo prudente, se servía con cuidado de mantener en la jarra la mayoría de los posos. En los últimos 150 años se han multiplicado los diseños de cafeteras, incorporando al proceso todos los avances tecnológicos que iban surgiendo.
Los diseños de diferentes tipos de cafeteras dan lugar a valores diferentes para esos parámetros, dando lugar a bebidas diferentes incluso realizándolas a partir del mismo grano de café.
Desde nuestro blog, os proporcionamos información sobre diversas cafeteras para obtener un café en su punto

Y tú…¿Cuál eliges?









